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La última película documental de mi amigo Guillermo Rocamora, “La libertad es una palabra grande” tuvo su estreno mundial en el festival IDFA 2018. Tuve el privilegio de ser parte de este documental colaborando, junto al director, en la realización de la dirección de fotografía. Completando un rodaje de más de dos años siguiendo a Muhammad un palestino recientemente liberado de la carcel de Guantanamo. Seguimos su proceso de adaptación a una nueva cultura, con el gran desafío comenzar desde cero para de crear una nueva vida.

“Capturado por Estados Unidos en Pakistán en el año 2002, Muhammad fue acusado de terrorismo y recluido en la cárcel de Guantánamo donde permaneció encerrado durante trece años. Su biografía supone para Rocamora una historia de segundas oportunidades que incide en “la valentía” de alguien que en cuyo pasado “están las marcas de un conflicto antiguo que se radicalizó a partir del 2001”

 


Director: Guillermo Rocamora
Production: Santiago López y Diego Robino por Oriental Features
Productor ejecutivo: Santiago López, Carla Ponte, Matias Mariani, Daniel Méndez
Co-produción: Primo Films (Brasil)
Dirección de fotografía: Andrés Boero Madrid, Guillermo Rocamora
Edición: Juan Ignacio Fernández, Guillermo Madeiro, Victoria Lammers
Sonido: Rafael Álvarez, Diego Poças
Musica: Diego Poças

El filme documental que rodamos en 2015 junto a las directoras Alicia Cano y Leticia Cubas, acaba de ganar el premio del público en la competencia de Documentales en el Festival de Biarritz Amérique Latine! Tuve el privilegio de trabajar como director de fotografía acompañando al colectivo de Radio Vilardevoz y sus entrañables personajes nos adentran en el universo de la locura y la construcción de sueños colectivos desde un manicomio de Montevideo.

Sinopsis: En el Hospital Psiquiátrico Vilardebó de Montevideo, funciona desde hace 20 años Radio Vilardevoz. Cuando son invitados a participar de un encuentro de “radios locas” en México, la excusa del viaje nos abre una ventana hacia los sueños, expectativas y sentimientos de un colectivo que mediante el afecto, nos interpela sobre nuestra forma de lidiar con la locura.

Documental, Color, 75´ – FullHD / DCP
Guión y Dirección: Alicia Cano & Leticia Cuba
Casa Productora: Mutante Cine
Producción Ejecutiva: Agustina Chiarino & Fernando Epstein
Co productores:La Maroma Producciones (México) – Inti Cordera
Fotografía: Andrés Boero Madrid
Sonido: Rafael Alvarez
Montaje: Valentina Leduc
Con el apoyo de: FONA, MVD Filma, Programa Ibermedia Coproducción,
MVD Socio Audiovisual

Estreno Internacional: Festival de Málaga – Competencia Oficial

Festivales: MICGénero
Festival Biarritz Amérique Latine
MIDBO

Atención amigos de Brasil, tengo el agrando de invitarles al estreno del ultimo trabajo del gran director carioca, Bebeto Abrantes. Tuve la oportunidad de colaborar en este documental desde la dirección de fotografía. Estará en salas en Río de Janeiro a partir del 7 de junio para luego ir pasando en otras ciudades.

El ciclo de la caña, del café y la industralización brasileña solo fueron posibles, gracias al río Paraíba del Sur. Se trata de un río estratégico para el país, pero muy poco conocido por las brasileños. El Paraíba del Sur es un río de muchas historias. Son algunas de ellas que este largometraje documental “Caminho do Mar” va a narrar, por medio de entrevistas de especialistas y sobre todo personas que viven sobre sus costas y sobrevive gracias a sus aguas.

Es un verdadero “road-movie” fluvial, que va a revelar paisajes y figuras humanas sorprendentes.

A inicios del año pasado tuve la suerte de hacer la fotografía del documental Ensaio sobre o silêncio de Zeca Ferreira. Les dejo las palabras del director y abajo un trecho de la película.

“Há mais ou menos um ano atrás fui convidado pelo meu chapa de velhos caminhos, Renato Braz, a registrar um encontro no estúdio com os gigantes Nailor Proveta e Edson José Alves, na gravação de um disco em homenagem ao João Gilberto, um dos artistas mais importantes dos século XX, que abalou estruturas e apontou caminhos possíveis e irresistíveis. O filme é a observacão de três músicos trabalhando, procurando, caminhando descalços na trilha aberta por João.
Tenho muito orgulho desse trabalho que finalmente vem ao mundo na próxima terça-feira, dia 4, 19hs, no Canal Brasil.
Pra aquecer, coloco aqui uma palhinha: Estate.”

Clarinete ou saxofone?

Direção: Zeca Ferreira
Fotografia: Andrés Buero Madrid
Produção: Marcelo Pedrazzi

 

A poco más de un mes del comienzo de la 4ª edición del Festival Internacional de Cine de Murcia, IBAFF, ya se conoce la Sección Oficial del festival. 33 trabajos procedentes de 14 países, entre los que se cuentan 18 de factura española, competirán por los premios IBAFF, que este año se dividen en cuatro categorías: largometraje de ficción y documental y cortometraje de ficción y documental.

Con tan sólo tres ediciones a sus espaldas, y sólo dos con sección oficial a concurso, el IBAFF va consolidando la calidad de su competición y hasta ella han llegado en 2013 trabajos premiados en otros certámenes y distinguidos por las Academias de Cine de distintos países. En esta ocasión, 5 de los trabajos presentados a concurso están nominados a los premios Goya, que entregará la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España el próximo 17 de febrero. Se trata de los cortometrajes Voice over, de Martín Rosete; Aquel no era yo, de Esteban Crespo; La boda, de Marina Seresesky y Una historia para los Modlin, de Sergio Oksman. Y en el apartado de largometrajes, Mapa (en la imagen inferior), del murciano León Siminiani, es uno de los cuatro finalistas a Mejor Película Documental de la Academia, además de haber sido premiada en el Festival de Sevilla y en el REC de Tarragona.

Además, el IBAFF trae a Murcia, tras su exitoso paso por los mejores festivales de cine del mundo, las obras de diferentes realizadores españoles que están impulsando nuevas formas en el documental. Así, en la selección encontramos Emak Bakia baita (La casa Emak Bakia), del navarro Oskar Alegría, estrenado en la pasada edición del Festival de San Sebastián, y seleccionado en los festivales Bafici, L’Alternativa, Edimburgo, Morelia y Montreal, entre otros; Ensayo final para Utopía, de Andrés Duque, que ha pasado por los Festivales de Rotterdam, Valdivia, Fidocs o Mar del Plata; Edificio España, de Víctor Moreno, estrenado en Documenta Madrid 2012 y seleccionado también en el Bafici, el Festival de San Sebastián o el Festival Alcances; Pura Vida, de Pablo Iraburu y Migueltxo Molina, el documental más visto de 2012, que fue estrenado en el Festival de San Sebastián, donde se alzó con el Premio Serbitzu, y proyectado también en el Festival Internacional de Documental de Amsterdam; En un país imaginado, de Josu Venero; El maestro saharaui, de Nicolás Muñoz; Macarón de caza, de Pep Gatell; Bajo la almohada, de Isabel Herguera, y la coproducción hispano-serbia Vekne Hleba i riba (Los panes y los peces), de Irene M. Borrego.

La presencia española se completa con los largometrajes de ficción Iceberg, de Gabriel Velázquez, seleccionada en el Festival de Gijón y el de Rotterdam; la coproducción hispano-germánica Camera obscura, de Maru Solores; y los cortometrajes de ficción Abwesenheit (Ausencia), de Ramón Lez y El gato baila con su sombra, de María Lorenzo.

En el ámbito internacional de la sección oficial del IBAFF 2013 cabe destacar Ye habe ghand (A Cube of Sugar), del realizador iraní Reza Mir Karimi, comedia dramática que fue preseleccionada por la Academia de Cine de Hollywood para competir como mejor película extranjera, aunque no pasó a la fase final; y The Loneliest Planet (Un planeta solitario), de Julia Loktev (EEUU-Alemania), proyectada en los Festivales de Locarno, Toronto y Nueva York.

Los trabajos de otros 10 países completan la selección: Izlet, de Nejc Gazvoda (Eslovenia); Voici Nel Bulo, de Rodolfo Bisatti (Italia – Eslovenia); Alles eis ding, de Anita Blumer (Suiza); Méditerranées, de Oliver Py (Francia); I Think this Is the Closest to How the Footage Looked, de Yuval Hameiri (Israel); Intet Kan Røre Mig, de Milad Alami (Dinamarca); La vie parisienne, de Vincent Dietschy (Francia); Mudanza, de Daniel Kvitko (Cuba); Quem tem medo de Cris Negão?, de René Guerra (Brasil); Film para poeta cego, de Gustavo Vinagre (Brasil-Cuba); El olor de aquel lugar, de Andrés Boero Madrid (Uruguay-Brasil) y Nieve, de Juan Soto (Reino Unido-Colombia).

http://blog.ibaff.es/alto-nivel-en-las-peliculas-a-concurso-en-la-4a-edicion-del-ibaff/

EL DOCUMENTAL LA CHIROLA YA PUEDE VERSE DE FORMA GRATUITA EN INTERNET
La cárcel y los perros*

Por: Santiago Espinoza A. | 20/01/2013

La semana pasada, La chirola, documental dirigido por el realizador boliviano Diego Mondaca, fue “liberado” para que pueda ser visto en internet, sin costo alguno ni restricciones de otro tipo. El cortometraje, ampliamente elogiado y premiado internacionalmente, está disponible en este sitio. A manera de celebrar esta iniciativa, publicamos una crítica a propósito del filme y el texto que sus realizadores (Manosudaca Videofilmes) publicaron a tiempo de lanzar el documental para su visionado libre y gratuito en la web.

Multipremiada y aplaudida en festivales de todo el mundo, La chirola (2008-2009), de Diego Mondaca, se ha convertido en una de las piezas cinematográficas bolivianas más celebradas del último tiempo. Un mérito que resulta aún mayor si se tiene en cuenta que se trata de un corto documental de pocos menos de 30 minutos. Es que corto y documental son dos rasgos que podrían haberle restado trascendencia a este trabajo, dados los reducidos espacios de distribución y exhibición para este tipo de obras. Sin embargo, la notable factura formal y temática del filme, que le sirvió a Mondaca (1980) y su equipo para graduarse de la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, ha abierto muchas puertas y ha despertado un interés inusitado. Pocos son los cortometrajes bolivianos que han merecido una atención y un entusiasmo en la magnitud en que lo ha hecho La chirola. Se trata de un logro para nada gratuito.

Realizada en 2008 y estrenada en 2009 en Bolivia, La chirola gira en torno a un personaje fascinante: Pedro Cajías de la Vega, un ex guerrillero que recrea su estadía en la cárcel de San Pedro, alternando el relato de sus vivencias al interior del reclusorio con agudas reflexiones sobre el cautiverio y la libertad. El otrora recluso rememora sus miserias y alegrías en el penal paceño –adonde, intuimos, fue condenado por sus actividades “irregulares”- , desde la humilde vivienda donde se ha instalado para vivir en “libertad”, un paraje boscoso y aislado de la urbe en el que pasa sus días acompañado por sus perros.

Locuaz e hipnotizante por naturaleza, Cajías comparte anécdotas desgarradoras (como las inútiles llamadas a su abogado, su relación con los paramilitares que le persiguieron o el día que salió de la cárcel), haciendo gala de un histrionismo consumado, que bien podría llegar a difuminar, por momentos, los límites de lo documental y lo ficcional de la obra. Y entre anécdotas, dispara sentencias arrolladoras, de una sensibilidad y lucidez inapelables, que son capaces de dejar sin respuesta al espectador y animarlo a tomar nota de sus palabras. “La cárcel fueron, para mí, como unas vacaciones pagadas”, asegura, no sin un dejo de sorna, mientras recuerda su ingreso a San Pedro. “Los perros me han domesticado”, confiesa con auténtica ternura al momento de referirse a su relación con los canes. “La libertad empieza cuando uno elige su propia cárcel”, escupe con afilada sapiencia y con tal poder de persuasión, que su vozarrón torna, por unos instantes, en una suerte de voz conciencial para el espectador.

Frases como las anotadas, que adquieren consistencia y autenticidad en la medida en que resultan de las experiencias narradas por Cajías en torno a su paso por la “chirola”, le permiten al documental construir un discurso sólido, capaz de romper o siquiera cuestionar algunos prejuicios sobre la vida en prisión y, desde luego, sobre los presos. Pero, acaso, más importante es la interpelación que induce hacia las creencias del espectador respecto a conceptos como la libertad y el cautiverio. Las “libertades” que el protagonista dice haber encontrado al interior de San Pedro (como la amistad incondicional o la seguridad de saberse protegido) y las cárceles que asegura haber hallado al salir del penal (como la educación o las obligaciones económicas), se materializan en forma de interrogantes que nos llevan a preguntarnos por la porosa frontera que suele separar la libertad del cautiverio y por la forma en que una puede fácilmente confundirse con la otra.

El relato y las reflexiones del protagonista cobran un cariz lírico en virtud de la cuidada fotografía en blanco y negro del corto (un trabajo remarcable de Andrés Boero Madrid), que sabe aprovechar –con pulso contemplativo- las facciones marcadas de Cajías y la presencia, entre tierna y rabiosa, de los perros, a quienes sigue con un ritmo vertiginoso, tambaleante y, por qué no, violento, que afianza el poder visual y discursivo del trabajo. No menos sublime resulta la música y el diseño sonoro en general (a cargo de Rubén Valdez), que acompaña escrupulosamente la narración y subraya sus picos de intensidad emocional cuando así lo requiere la historia. Así pues, la apuesta estética enriquece la lucidez discursiva del documental.

Otro de los méritos de La chirola es que es una obra que revela el “estado de arte” actual de del cine documental, comúnmente concebido como marginal frente al cine de ficción. Y este estado de arte nos habla de su vitalidad en tanto registro cinematográfico, de la universalidad que es capaz de encontrar en la singularidad de sus relatos, de la potencialidad estética que entraña, de las posibilidades autorales que ofrece y, claro, de la relación endogámica que llega a mantener a ratos con la ficción, al punto de complejizar la separación entre uno y otro. Este punteo, desde luego, no se desprende de lo que viene ocurriendo únicamente en Bolivia, sino que se aplica al panorama cinematográfico en su conjunto. Pero, eso sí, encuentra un ejemplo, pequeño aunque cabal, en la cinta de Diego Mondaca.

Circunscribiendo el análisis al escenario nacional, La chirola podría considerarse como el punto más alto del revival documental que ha desatado en los últimos años la irrupción del cine digital en Bolivia, con trabajos –entre recomendables y lamentables- como Cocalero, El estado de las cosas, Un día más, Tentayape, ¿Qué pasó?, El comienzo fue en Warisata, Inal Mama o Lucho San Pueblo. Y dada la calidad y la repercusión que ha alcanzado (con más de una veintena de premios en importantes festivales, como el de Mar del Plata, el IDFA de Holanda, el de Biárritz o el Documenta Madrid), es una obra que viene a reivindicar la rica tradición documentalista nacional -que ha tenido como mayor representante a don Jorge Ruiz- y que nos permite alimentar expectativas sobre el curso que vaya a seguir no sólo la carrera de Mondaca (quien en 2012 estrenó Ciudadela, otro documental de temática carcelaria), sino el documentalismo boliviano en su conjunto.

Así las cosas, no es poco lo que este documental de “apenas” 26 minutos ha despertado en la cinematografía boliviana.

*Este texto hace parte, con ligeras modificaciones, del libro Una cuestión de fe. Historia (y) crítica del cine boliviano de los últimos 30 años (1980-2010), de Santiago Espinoza A. y Andrès Laguna, editado por Nuevo Milenio en 2011.

La Chirola – Online
Cine / January 20, 2013 View

Se estrena en el prestigioso festival IDFA el largometraje documental boliviano, Ciudadela:

Título original: Ciudadela

Año: 2012
Duración: 50 min.
PaísBolivia Bolivia
Dirección: Diego Mondaca
Fotografía Andrés Boero Madrid
Reparto: Documentary
Productora: Pucara Films

Género Documental. Drama | Familia. Mediometraje

Sinopsis: Ciudadela captura, a través de una técnica de aparente desorden explosivo, la cárcel de San Pedro, lugar inquietante y misterioso situado en medio de la ciudad de La Paz, Bolivia. Documental que intenta mostrar la vida y cotidiano en el interior del centro de detención, un espacio que no sigue los íconos tradicionales de cárcel y además, donde conviven las esposas e hijos de algunos internos. A pesar de la marginación física y el prejuicio punitivo que se cierne sobre los presos y sus familias, esta convivencia única junto a la arquitectura de vivienda construye una comunidad.

 

 

https://www.idfa.nl/en/film/2d320c0c-7fd3-4ecc-8e28-7448fb86941c/citadel


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